“El programa de becas de SQM siempre me ayudó”

“El programa de becas de SQM siempre me ayudó”

01/mar/2018

La joven médico pudo finalizar sus estudios gracias a su esfuerzo, compromiso, al apoyo de su familia y al de Soqui, a través de la beca de excelencia académica para hijos de trabajadores, la que actualmente se encuentra en etapa de recepción de postulaciones y a pocos días de cerrar (31 de marzo).

Camila Yáñez Alballay, tiene un marcado sentido social que la guía en su vocación, razón por la que se encuentra realizando su periodo de Médico General de Zona en los valles de Azapa y Lluta. Le encanta tener contacto con la gente y ama lo que hace. Camila es el reflejo de lo que se puede lograr con perseverancia, disciplina y convencimiento.

La historia de Camila es muy particular, pues que un hijo llegue a la universidad es uno de los orgullos más grandes para sus padres, más aún si lo hace con excelentes calificaciones y puntajes; Sin dudarlo, ella se preparó toda su vida para estudiar y ejercer en lo que es su pasión: la medicina.

Su vida estudiantil comenzó a escribirse en la escuela Pablo Neruda, luego prosiguió la enseñanza media en el colegio Sagrada Familia, siempre en el puerto, para luego emigrar a la capital regional donde cursó medicina en la Universidad de Antofagasta.

Esto, sin duda, debe haber causado mayor orgullo en Lidia Alballay Silva y Víctor Yáñez Araya, los papás de Camila; sin embargo, esto abre una realidad muy compleja para muchas familias chilenas, el alto costo de este tipo de carreras.

“Mis papás tenían que apretarse el cinturón y lo hicieron por amor, sin esperar nada a cambio, ellos dieron lo mejor que pudieron dar para que yo sacara mi carrera” destaca Camila. Y es que estudiar en medio de necesidades profundas que afectaron a su familia, fue un aliciente que no dejó pasar esta doctora que hoy entrega salud en uno de los puntos más alejados del norte de Chile.

Víctor Yáñez, padre de Camila, es trabajador de Soqui, y en 2008 postuló a su hija a la beca de excelencia académica, la cual recibió por su notable desempeño. El beneficio lo recibió solo unos meses después del gran terremoto que afectó a su comuna natal, un hecho que puso a prueba no solo la templanza de la profesional, sino de toda su familia.

La beca que entrega SQM busca apoyar a quienes se destaquen por su esfuerzo y dedicación académica, y tiene 2 modalidades: la primera es la beca de excelencia, destinada a la educación superior de los hijos de los trabajadores. y la segunda es una beca de pre y post grado para trabajadores que tomen el desafío de continuar sus estudios.

Volviendo a la historia de Camila, ella es el resultado de una conjunción de elementos que permitieron apoyar su tesón esfuerzo y sacrificio; por un lado el gran esfuerzo de sus padres y su grupo familiar, y el apoyo de SQM. Esta combinación le dio la posibilidad de realizar su sueño de ser doctora.

“Saqué mi carrera en los siete años (que dura la carrera de medicina) y mi mayor motivación para hacerlo rápido era saber lo que había detrás de mí. Sabía perfectamente las necesidades de mis padres y de mi ciudad, y no podía fallarles. La beca fue un alivio; SQM siempre me ayudó, me dieron todas las posibilidades, de hecho, la beca duraba cinco años y me la extendieron a los siete” agrega la profesional.

Hoy Camila ha continuado con esos valores que le entregó su familia. En vez de optar por un hospital o centro asistencial importante, viajó hasta uno de los parajes más apartados de nuestra geografía, donde está entregando salud a los más necesitados. “Me gusta la cercanía con la gente por eso estoy trabajando en la parte rural, para entender cómo vive el otro”; un ejemplo que es digno de ser imitado.

Mientras recorre los valles de Azapa y Lluta, Camila nos ofrece su forma de ver el trabajo, la familia y los lazos que acá se forjan: “Estudiando sobrepasarás fronteras y dejarás el mejor legado de inteligencia. Excelente ejemplo para las generaciones futuras: los hijos. Tal como me lo enseñó mi papá., trabajador de más de 20 años en SQM quien -a pesar de no tener estudios superiores- siempre me inculcó que la educación es el único camino para salir adelante, y ahí no me pierdo».