Ayllu, el sabor del desierto

Ayllu, el sabor del desierto

01/abr/2016

En el marco del programa Atacama Tierra Fértil de SQM, un grupo de 20 agricultores de los sectores de Celeste, Toconao y San Pedro de Atacama, produce vino sobre los 2.400 metros de altura. Es ya la quinta cosecha de vino Ayllu, que en Kunza significa “comunidad” y que da cuenta de la voluntad de desarrollar la industria vitivinícola en condiciones que no son las tradicionales, con modernas técnicas y asesoría de expertos nacionales e internacionales.

El Ayllu es un vino de autor. Cada etiqueta lleva el nombre del agricultor que lo produjo, el número de metros cuadrados de la viña, la cantidad de parras de su predio, las botellas producidas por año y los metros sobre el nivel del mar de dicha producción. Además, se incluyen las coordenadas geográficas de la procedencia del viñedo para poder conocer la procedencia geográfica exacta del mosto que se está bebiendo.

Estas características lo han ido posicionando para su comercialización en hoteles y restaurantes de la región de Antofagasta, con el consiguiente beneficio directo para los productores locales, quienes han incrementado la economía familiar, pero también han abierto un nuevo polo de desarrollo económico para la zona. Con tours a sus viñas y desarrollo de restoranes asociados a la marca Ayllu, este vino ha comenzado a activar el turismo de especialidad.

Juan Espíndola partió la producción de vino Ayllu hace cinco años en Toconao, con 60 botellas de tinto anuales. Actualmente, consigue llegar a 600. “Empecé a trabajar estas parcelas en 2001, con algunos proyectos que ofrecía el Instituto de Desarrollo Agropecuario (INDAP)”, cuenta Juan. “Mis abuelos producían un vino que llamaban ‘criollo’ y yo también me entusiasmé con mis parritas, luego me hicieron las espalderas, el estanque, y me ayudaron con las bombas de agua. Pero en 2011 partimos con lo del Vino Ayllu, cuando SQM vino a mi parcela, la evaluaron y nos apoyaron con profesionales especializados para mejorar la calidad de nuestros vinos, para incorporar fertilizantes y el sistema de riego por goteo”.

Al inicio del programa Atacama Tierra Fértil, la economía de la vinicultura en Toconao y sus alrededores se sustentaba en 1.600 parras repartidas en distintos agricultores y terruños. “En la actualidad ya se han plantado 21.800 parras de las variedades País, Pinot Noir, Malbec, Petit Verdot, Syrah y Chardonnay,  distribuidas en 20 productores, de los cuales 12 ya están produciendo vino y ocho se encuentran en la etapa de crecimiento”, explica Pablo Pisani, Gerente Sustentabilidad de SQM.

Desde sus inicios, el programa de fomento agrícola Atacama Tierra Fértil apoya la producción de Ayllu, a través de la asesoría técnica en desarrollo rural sustentable, por parte de agrónomos, viticultores y enólogos. También cuenta con la contribución de la Secretaría Regional Ministerial de Agricultura, la Municipalidad de San Pedro de Atacama e INDAP. Además, la compañía construyó una bodega de vinificación en Toconao, que ha sido fundamental para la elaboración de este mosto.

Esta sinergia comunidad-empresa-conocimiento, ha situado al vino Ayllu como un modelo de innovación en términos medioambientales. Destaca su eficiencia energética, sus menores costos de producción, así como la incorporación que hace de riego tecnificado, automatizado y propulsado por energía solar para un mejor uso del agua en su proceso productivo. Además, se incorporó equipamiento de laboratorio de primera línea, acorde con las exigencias del mercado.

Rosa Zuleta y su esposo Ánjel Puca cuentan que con las parras que les dio SQM, hicieron una plantación con la mitad de Syrah y la otra mitad de Malbec. “Nosotros empezamos con las uvas de las parras propias que había en estos sectores, la cepa País y Moscatel; mis abuelos y mis padres trabajaron el vino”, explica ella. “Sin embargo, antes la producción era muy artesanal, todavía tenemos los tiestos de greda de 50 litros, y otras herramientas con las que producíamos el vino criollo”.

“Para mí – continúa Rosa- es una satisfacción muy grande hacer vino en un lugar tan árido como Toconao, y sobre todo con más ayuda tecnológica, porque antiguamente para moler la uvas demorábamos de 7 a 8 días, en cambio ahora sólo necesitamos unos minutos. Recuerdo a mis abuelitos que necesitaban todo el día para moler 6 o 7 cajones, y ahora nosotros en un día molemos entre 20 y 30 cajones. Es una satisfacción muy grande”.

Abdom Puca Flores también creció viendo a su padre plantar y moler la uva en esta zona para producir vino. Actualmente, él alcanza una producción de 700 botellas de vino Ayllu. “Poníamos un cántaro grande y ahí molíamos con la mano nomás, y luego dejábamos tapado hasta que fermentara un poco, después se colaba y estaba listo”, explica. “No era un vino terminado, era como una chicha nomás, y le daban el nombre de vino criollo”.

Cuenta que en Toconao la gente tomaba ese vino y quedaban todos “botados por las calles porque tenía mucho alcohol”. Ahora, dice, es muy distinto porque cuentan con tecnología que le ayuda a producir el vino de manera más fácil y eficiente. Las plantaciones de Abdom Puca contienen las cepas moscatel de Austria, Syrah, rosada, país, y rosada pastilla.

Feria Costumbrista

Los esfuerzos realizados por el equipo interdisciplinario del Programa Atacama Tierra Fértil, han sido reforzados por la gerencia de sustentabilidad de SQM, que realiza la Feria Costumbrista-Vendimia de Toconao. Con la misión de rescatar las raíces ancestrales y culturales de la comunidad atacameña, se acaba de desarrollar por cuarto año consecutivo en la Plaza de Armas de esta localidad.

Ahí, los agricultores del vino Ayllu presentaron la vendimia, a partir de su quinta cosecha. La particularidad que ya posiciona su marca es la de ser el único vino nacional que se produce a más de 2.400 metros sobre el nivel del mar. Los asistentes al evento organizado por la Municipalidad de San Pedro de Atacama, SQM, INDAP y los Viñateros, disfrutaron de una exquisita muestra de gastronomía tradicional; artesanía en lana y piedra; y productos naturales, como mermeladas, miel y frutos locales, todo esto acompañado de la presentación de diversos grupos musicales de la zona y la tradicional elección de la reina de la vendimia. A ello se sumó la degustación de vinos Ayllu, que cautivó a la comunidad y a los turistas presentes.

“Hoy es un día que nos llena de orgullo, porque estamos reunidos en torno a una gran fiesta ciudadana que muestra lo mejor de lo nuestro”, enfatizó Luisa Toroco, productora de vino Ayllu, recordando que gracias al esfuerzo de los hombres y mujeres de Celeste, Toconao y San Pedro de Atacama, Chile se posiciona hoy como uno de los cinco países en el mundo que produce vino sustentable y de alta calidad en altura.

Esta Feria Costumbrista–Vendimia Toconao 2016 es una instancia para conocer y disfrutar la rica cultura atacameña, que deleitó a sus asistentes con los mejores productos de sus tierras calcarias.