SQM entre las cinco empresas chilenas más sustentables según ponderación ESG 

SQM entre las cinco empresas chilenas más sustentables según ponderación ESG 

22/ene/2021

S&P Dow Jones Indices y la Bolsa de Santiago presentaron el primer índice IPSA ESG que mide a las compañías chilenas en criterios ambientales, sociales y de gobernanza. 

SQM es parte de las cinco empresas chilenas con mayor ponderación en ESG – Environmental, Social, and Governance- por su compromiso con el entorno, las comunidades y el aporte a industrias sustentables que se refleja en un robusto Plan de Sustentabilidad. La calificación responde al nuevo índice IPSA ESG presentado por S&P Dow Jones Indices y la Bolsa de Santiago que mide a las compañías chilenas en criterios ambientales, sociales y de gobernanza.

Esta certificación se enmarca en el sólido proceso de SQM de trabajar con un alto estándar de transparencia y procurar reportabilidad pública de sus objetivos trazados en materia medioambiental, operación sustentable y responsabilidad social.

En esa línea, en 2020 la empresa presentó su Plan de Sustentabilidad que incorpora metas específicas en distintas áreas e inició un proceso de certificaciones internacionales asociado a los compromisos asumidos. Además, en una muestra de transparencia, se lanzó hace algunos meses la web de monitoreo en línea abierta a la comunidad que permite conocer información relativa a la extracción de salmuera y agua industrial, datos meteorológicos, variables de seguimiento ambiental e información de interés sobre la operación en el Salar de Atacama.

Respecto del Plan de Sustentabilidad, se contemplan objetivos bajo las  categorías Nuestro Entorno, Nuestras Comunidades y Nuestro aporte a industrias sustentables. Dentro de los compromisos que SQM asumió en «Un Mejor entorno”, se encuentra el reducir la extracción de salmuera en un 50% al año 2030, lo que partió con una reducción del 20% en noviembre de este año; disminuir el consumo de agua continental en un 65% al año 2040, comenzando con un 40% al año 2030; y ser carbono neutral en todos sus productos al año 2040 y, en el caso del litio, cloruro de potasio y yodo al año 2030.

En cuanto a las certificaciones, se optó por la medición y certificación del reporte anual de sustentabilidad a través de la metodología que propone el Global Reporting Initiative, GRI. Además, a fines del año pasado, S&P Dow Jones Index anunció los resultados de las evaluaciones realizadas y que SQM calificó tanto para el Índice DJSI Chile como para el Índice DJSI MILA Pacific Alliance.

En paralelo a estos procesos de certificación, la compañía también inició en septiembre de este 2020 una instancia autoevaluación bajo el estándar de minería responsable, Initiative for Responsible Mining Assurance, IRMA, en el Salar de Atacama, y que es el primer paso hacia la certificación en este exigente estándar.

IRMA es una certificación internacional de minería sustentable que mide mejoras en las prácticas en factores como salud y seguridad de los trabajadores/as, derechos humanos, participación comunitaria, control de la contaminación, derechos de pueblos indígenas y transparencia en el pago de impuestos de las compañías a los gobiernos, entre otros requisitos.

Además, al mismo tiempo, se puso en marcha un proceso de diagnóstico en CDP, una organización internacional sin fines de lucro que ayuda a empresas y ciudades a divulgar su impacto ambiental relacionado con los gases de efecto invernadero, el uso y consumo de agua y la biodiversidad.

A ello, se suma la presentación de su nueva Política de Derechos Humanos, el cual se traduce en un primer paso en el proceso de materializar los compromisos de la compañía con los Principios Rectores sobre las Empresas y los Derechos Humanos y Empresas, en el marco de “Protección, Respeto y Remedio” de las Naciones Unidas.

La publicación de esta Política supone la toma de conciencia y compromiso con el respeto y promoción de los derechos humanos, y el comienzo de un proceso de implementación y perfeccionamiento de mecanismos de debida diligencia que permitan progresivamente identificar, prevenir, mitigar y remediar cualquier eventual efecto adverso en derechos humanos de nuestras operaciones.